viernes, 5 de abril de 2013

“El Cuello no Engaña”, Nora Ephron. Reseña


    Nos encontramos ante un libro creado a base de artículos, de reflexiones que la autora ha ido realizando con motivo de su madurez.

   Yo tengo que confesar, que me lo he leído en un santiamén, puesto que ni el vocabulario, ni la sintaxis y mucho menos la profundidad de las reflexiones me han hecho retroceder o pararme para intentar comprender.

    Mi experiencia ha sido rápida y de incredulidad. Según avanzaba en la lectura pensaba todo el rato que tenía que haber un doble sentido, que se iba a producir una catarsis en algún momento, pero no y mi enfado iba en aumento.  Cuando me cuenta a mí, que soy la lectora, como persona con discapacidad visual, que cuando llega la presbicia se acaba el mundo, me empiezan a dar ganas de tirar el libro y que caiga en la autopista, que sea pisado por 30 coches al minuto!!!

    He terminado de leerlo y puedo decir que esta guionista de cine, bastante light, es infinitamente más frívola, caprichosa, inflexible y poco consciente de los problemas reales de la sociedad cuando hace libros. ¿Por cierto cómo puede haberlo editado, además internacionalmente, con lo difícil que es publicar?. “Cuarentañeras” de Regina Román trata también de la crisis de la madurez en la mujer, pero infinitamente más trabajado, aunque no lo parezca por su tono de comedia, para empezar hay diferentes personajes que simbolizan las distintas posturas que se pueden adoptar llegado el momento y sobre todo, que lo importante es la actitud y la sabiduría que se tenga para disfrutarlo.

   ¿Porqué y para qué se ha publicado este libro? ¿Porqué su divulgación internacional? Parece obra del enemigo!!!! Gracias a él he conseguido saber de dónde sacan muchos misóginos sus argumentos, hasta este momento no lo comprendía, en mi entorno no hay mujeres así!!

    Me ha enfadado y me parece que hace un mal servicio a sus congéneres episodios como los de los cosméticos carísimos que tiene por doquier abandonados, que le pone aceite de limón que cuesta un riñon, media botella, sin pena, a la bañera, su obsesión por un pastel de col , tiene el morro de compararse con Marcel Proust y el momento “magdalenil”, la de veces que se cansa y se divorcia, cuando lee el “Padrino” y concluye que quiere ser “Mujer de mafioso”, ni siquiera mafiosa, para significar algo, o cuando habla de que Las Vegas, la ciudad más “hortera de bolera” del mundo, es su preferida, que se pasa apostando su 60 cumpleaños, actividad absurda y muchas veces patológica, el casino siempre gana, es un negocio privado!!!,  dice que odia su cuello, que le obsesiona, esta mujer necesita un terapeuta, no se quiere, su valor lo centra en la juventud, es inútil, es parte de la vida, Llanis Lloplin no tuvo problemas con el cuello.

    Al hablar de los bolsos y de la importancia que tiene en su mundo, confiesa que a ella no le gustan, no me extraña, el concepto que tiene de bolso es un problema, tiene que ser carísimo, los de noche más o eres “marxista” y un montón de tonterías más, en Ubrique, mi pueblo tienes los diseños más bonitos, las pieles de más calidad, la manufactura más artesana y muy raro es que superen los 300 Euros, habiendo muchos y muy apañados que no pasan de 60, además su bolso es un desorden, lleno de trastos inútiles, eso sí “muy femeninos” y que lo manipula mientras va a 12 Kilómetros hora por la autopista, flaco favor que hace a las mujeres.

      Dice que los cuidados corporales la librarán del aburrimiento cuando sea mayor, como si cuando se es mayor no se puede leer, escuchar música, hacer ejercicio, cantar en una coral, achucharte con tu hombre, debatir, alimentar una asociación de mujeres universitarias, ser influyente!!!! Se aburre y sin embargo organiza para que su hijo no venga a casa, desmonta su habitación….

       Me da la impresión de que para esta mujer la Telva o ELLE son la Biblia. Es una inmadura que pretende que su comportamiento sea chic y exportable: Copia toda la decoración de su casa de otra persona, las actitudes a la hora de servir una mesa, se arregla por si se encuentra a un hombre que la rechazó, coge una revista en la peluquería y le cuesta 20.000 dólares la estética bucal, la invitan a un crucero y no puede disfrutar porque está preocupada por el pelo y encima dice que ir dos veces a la peluquería a la semana es más efectivo que el psicoanalista, creo que debería haber ido, al psicólogo al menos, algo hubiera aprendido.

    El colmo del topicazo es utilizar a JFK, Clinton, Proust, Salinger, Edith Piaf, Nancy Reegan… para dar enjundia a la “pedazo” de obra literaria, qué pretensión!

    Con el único párrafo que me identifico es cuando lee con pasión pero hasta para esto tiene una actitud propia de Maria Antonieta, lee mientras los demás esperan a que tome una decisión para poder trabajar, qué falta de respeto! Encima dice que no la comprenden!

    Cuando leí, hacia el final de la obra escrita en “pentámetros yámbicos”, es ironía, que “nunca se tienen suficientes jerséis de cuello alto negro” pensé: ya está, próxima candidata al Nóbel de la paz, o mejor, de Física!!!

    Dice “qué triste es tener 60” sobre todo para ti que has puesto todas tus energía en lo que irremediablemente envejecerá y colgará, se te olvidó el amor, la amistad, la sabiduría, el respeto, la solidaridad, el reconocimiento…. Dice que no se pueden llevar tirantes y que no sabremos usar el móvil… ¡Que le corten la cabeza!!!

    Nora Ephron murió en el 2012, espero que su vida haya sido mucho más que este libro, que la haya vivido plenamente y sin tantos condicionantes!!!

Ana E.Venegas





2 comentarios:

  1. Ana, enhorabuena por esta reseña tan buena de un libro tan intrascendente. Me alegro mucho de no haberlo leído. No tengo tanto tiempo como para perderlo en leer tonterías. Muchas gracias por tu comentarios tan extenso.

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  2. Gracias! gracias! gracias!!!! Me lo iba a bajar ahora mismo y hubiese perdido mi tiempo...excelente critica

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