Apoteósica puesta en escena anoche en Torremolinos del El Monstruo de Ágota Kristof, con dirección de Pepa Candelas, la interpretación de un magnífico grupo de actores donde destacaba nuestro querido Manuel Salas y unos efectos de sonido, protagonistas y presentes, mucho más que el propio monstruo. Un montaje extraordinario, minimalista, donde los actores pudieron desarrollar sus técnicas con resultados muy emocionantes. El monstruo llega a una ciudad, cae en el foso, alarma y produce miedo, poco a poco la gente del lugar empieza a apreciar el olor a flores que sale de él, una especie de soma psicotrópico que los atrapa y los vuelve acríticos. El monstruo engorda comiendo hombres, pero los hombres son muy felices viviendo en su aroma. Sólo un ser sensible, un músico un poeta, sigue viendo al monstruo, él y el Venerable interpretado por nuestro Manuel Salas. De ellos parte una estrategia para acabar con el monstruo. La estrategia tiene que ser tan dura que en ella van a morir todos los adeptos y adictos al monstruo. Dónde está el bien, dónde está el mal? Quién es el monstruo en realidad? A veces, parece que al ser humano solo nos queda el camino de la destrucción.




















Increíble. Don Pío en estado puro. Documento interesantísimo, aunque creo que al “pensamiento único” no le habrá gustado mucho.
No molesta mucho. Simplemente se equivocó: la España invivible fue la de los militares, pobreza, hambre, miseria extrema, represión, vergüenza, crueldad, incultura. Pero bueno, a los del “pensamiento liberal” siempre os quedará que Baroja dijo cosas “desde Francia”.
Don Pío escribía desde Francia porque tuvo la “mala suerte” de que los amigos de Víctor Pradera o Ramiro de Maeztu lo detuvieron y luego lo soltaron.
Éstos últimos no tendrían esa desgracia de escribir desde el exilio porque dejaron de hacerlo.
Claro, donde se vivía y se vive bien es en Corea del Norte, la Camboya de Pol Por, la URSS o la Albania de Hoxha. Hubo que construir un muro para que la población del mundo capitalista no huyera a los paraísos socialistas… Había de todo, tiendas bien surtidas, pasta a tutiplén, libertad para salir del país… Y lo buenas que eran las élites comunistas, que se quitan el pan de la boca para dárselo al pueblo, pobrecicos líderes! Se les murieron unos cuantos millones de personas, pero fue sin querer… El frío de Siberia que es muy malo, los constipados, ya se sabe.