No se si tiene, en estos momentos, mucha importancia si el conflicto árabe se inició por si mismo o por manipulaciones e intereses de EEUU, la Comunidad Económica Europea o los mercados financieros. Está claro que una vez se inició todo, son los mercados y países occidentales los que de una manera u otra van a encauzar toda esa rebelión según sus propios intereses, sin demasiados costes y de manera que les reporte algún beneficio y control de futuro. Una cosa está clara: la población árabe y musulmana en general está descontenta por años y años de explotación, de servidumbre, de hambre, de penurias, etc, creadas tanto por los intereses de los ricos como por el mantenimiento, por parte de los paises occidentales, de dictaduras que mantenian el status quo. El cambio ha empezado o eso me gustaría creer. Pero ¿Hacia donde va ese cambio? Esto es algo que no sabemos los simples mortales de a pie (aunque me imagino que los que controlan de alguna manera lo saben, con daños colaterales incluidos, pues qué importan unos millares de muertos si conseguimos toda una masa de futuros consumidores) Para mí, occidente les ha vendido durante años "las grandes ventajas" de pertenecer a un mundo "democrático", al paraiso de los "estados del Bienestar". Venta realizada gracias a los medios de comunicación: televisión, radio, prensa y últimamente internet y por supuesto con la venta (o por lo menos de su conocimiento) de miles de productos que hablan de lo bien que vivimos nosotros (incluida la sensación de libertad). Y a eso aspiran, no conocen otra cosa (y digo esto porque llevo muchos años trabajando con inmigrantes africanos y es eso lo primero que nos refieren, después conocen la otra realidad nuestra y ya no les gusta tanto) En occidente no dejamos de ser unos hipócritas, nos implicamos en la revuelta árabe por que tienen petroleo, o el canal de suez, o su posición estrategica dentro del mundo comercial, o lo que sea, pero no nos metemos con las revueltas de Ghana, o Nigeria, o cualquier otro país subsahariano pues por ahora no tienen mucho que ofrecernos, es mejor dejarlos que se maten entre ellos. Y somo unos hipócritas porque queremos que consigan la libertad, que dejen los tiranos, para que construyan un mundo democratico como el nuestro. ¿Es que el mundo democrático nuestro es la panacea a todos los males? ¿o es que nos interesa que así sea? Quizá apliquemos el dicho de "vale más malo conocido". Todo esto no deja de ser puro etnocentrismo, el mundo globalizado por occidente. (y nosotros, los de a pie, también contribuimos a ello cuando contamos chistes de negros o arabes, cuando decimos que su religión es tal cosa, cuando opinamos que estarian mejor haciendo lo que nosotros, etc)
"Joan Carles & RADU (Gos Pigall)" |
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POR qué nos han cogido por sorpresa -una vez máslos movimientos revolucionarios de Túnez, Egipto, Libia, Yemen, Jordania y Algeria ¿Qué ha hecho que los ciudadanos de estos países, de repente, viesen, por fin, la luz y decidiesen manifestarse a favor de la democracia y contra unos regímenes corruptos que han durado décadas ¿Pueden compararse estos fenómenos con los cambios de régimen que se produjeron en la Europa del Este el año 1989 Las teorías de la acción colectiva pueden aportarnos algunos elementos de análisis para responder a estas preguntas, empezando por reconocer la impredictibilidad de estas situaciones. El economista Timur Kuran, en su libro Private Truths, Public Lies (Verdades pri vadas, mentiras públicas) al analizar las revoluciones que asociamos con la caída del muro de Berlín, y cuán desprevenidos -tambiénnos cogieron, destacaba la importancia de distinguir entre las preferencias públicas y las privadas, lo que la gente expresa y lo que cree de verdad. En un régimen dictatorial es obvio que la diferencia entre ambas es máxima debido al riesgo que entraña la sinceridad. El peligro, no obstante, no es constante. De hecho, depende de cuántos ciudadanos estén dispuestos a declarar sus verdaderas opiniones sobre el régimen. Cuantos más sean, menor el riesgo, pero siempre es difícil saber cuánta gente estará dispuesta a revelar sus preferencias privadas en un momento dado. Las expectativas sobre lo que harán los demás es un elemento clave en todo tipo de revoluciones. La inmensa mayoría preferiría que todo el mundo fuera sincero, pero todo el mundo, al tener miedo, espera que sea otro el que inicie el ¿camino hacia la sinceridad" colectiva (produciéndose una situación estratégica a la que en ciencias sociales acostumbramos a referirnos como ¿dilema del prisionero"). Un pequeño cambio en el contexto, sin embargo, puede cambiar este orden de cosas. Por ejemplo, un episodio de inmolaciones en diversos puntos del país, como el vivido en Egipto (más de media docena). Se trata de un hecho que nadie podía preveer, aunque el impacto de los mismos siga la misma lógica de otras ocasiones. En primer lugar, ninguno de los egipcios que se inmoló siguiendo el ejemplo del muchacho tunecino reclamaba un cambio del régimen político, sino una mejora de sus situaciones económicas personales. Ahora bien, sus accio- Las revoluciones de Túnez, Egipto, Libia... son resultado de superar lo que en ciencias sociales denominamos el ¿dilema del prisionero" a raíz de pequeños actos y una gestión de los mismos que los hace mayoritarios. En el Este en 1989 sucedió algo parecido POR JAUME LÓPEZ (*) nes supusieron un punto de coordinación implícito, un cuándo y un dónde, aunque no fuera de manera voluntaria: hoy delante del hospital. De pronto, unos pocos ciudadanos sin un perfil político (el vecino de al lado) se encontraban en la calle para protestar o interesarse por lo sucedido y aunque -una vez mássus acciones no pudiesen ser catalogadas de contrarias al régimen, empezaban a servir para que algunos de ellos y otros ciudadanos comprobasen, quizás con estupor, que no estaban solos en el silencio. De hecho, muchos vieron sus expectativas sobre la voluntad de protesta de sus conciudadanos superadas por la realidad. Algunas preferencias privadas, ocultas durante décadas, empezaban a visibilizarse, todavía tímidamente, fuera de los circuitos habituales de los opositores. Pero el umbral de riesgo percibido aún debía bajar más para que esas acciones pudiesen arrastrar a muchos más. Aquí es donde entra el segundo factor: los jóvenes blogueros. Un porcentaje ínfimo de la población que marcará la diferencia. Sus conocimientos sobre internet les permitieron bajar en picado los costes de coordinarse (sin la estructura de una organización) y amplificar las protestas de los primeros estableciendo un puente entre los que ya se encontraban en la calle -una minoríay las mayorías que jamás se les hubieran unido si no hubiesen tenido alguna garantía de que muchos otros también estaban dispuestos a hacerlo. Y todos lo podían hacer al mismo tiempo gracias a las gestiones de los bloggers. Así, tan importante como esos líderes involuntarios, los inmolados, se nos aparece el papel de los segundos, los primeros seguidores, esos jóvenes con información y conocimientos que en el marco de la coordinación implícita ofrecida involuntariamente por los primeros, constituyen la primera y necesaria anilla de una cadena de arrastre que resultaría imparable. Probablemente, en los últimos días no ha habido ningún cambio de preferencias (privadas) generalizado, nadie se ha convencido por fin de la corrupción del régimen. No han deseado su fin más intensamente que hace un mes, ni la oposición se ha organizado mejor, ni han contado con un nuevo apoyo de una potencia extranjera. No han No han despertado, sino que han podido: pequeños cambios en el contexto se lo han permitido. Pequeños cambios, grandes impactos despertado, sino que han podido: pequeños cambios en el contexto se lo ha permitido. Les ha sido posible la coordinación mínima para poner de manifiesto esa preferencia oculta consiguiendo generar una acción colectiva que hasta hace unos días era imposible de llevar a cabo. El poder de los que son muchos ha conseguido oponerse al poder de la fuerza. En otros países del entorno, y Libia es un ejemplo, aun puede pasar algo parecido aunque la ventana de oportunidades se va cerrando para el llamado ¿efecto contagio", que no es otro que la posible coordinación implícita que las noticias de lo acontecido en Túnez y Egipto pueda generar en sus respectivas poblaciones. Elementos similares se dieron en la ola revolucionaria de 1989. En Checoslovaquia fueron las protestas estudiantiles por la mejora de la universidad (no contra el régimen) las que desencadenaron, con la ayuda de los actores y el público de los teatros que sirvieron de amplificadores, un cambio de expectativas generalizado. Los elementos de coordinación implícita en otros lugares pueden ser tan anodinos como los cantos patrióticos tradicionales que empezaron a escucharse más allá de los festivales veraniegos de canto coral en las repúblicas bálticas, en la que muchos llaman la ¿revolución cantada". Las canciones visibilizaron la verdadera dimensión del colectivo de los que querían un cambio de régimen pese a la manipulación de los medios de comunicación que lo minimizaba. La música siempre ha sido peligrosa. En Alemania Oriental las protestas iniciales se dieron en estaciones de tren donde se concentraban ciudadanos haciendo cola para poder subir a los pocos trenes que llevaban a los más jóvenes de vacaciones al mar Negro y Hungría (desde donde algunos buscaban cruzar el Telón de Acero). Los retrasos y mala gestión ferroviaria permitió que centenares de alemanes se encontrasen, de repente, juntos sin una convocatoria expresa, que hubiese sido perseguida, y del grito inicial ¿Queremos irnos (de vacaciones)" se pasara a corear ¿No nos iremos de aquí (de la estación)", para dar paso al definitivo ¿No nos queremos ir del país": queremos cambios. Pequeños cambios, grandes impactos si se dan las condiciones necesarias (perestroika en un caso, crisis económica y carestía alimentaria en otro). Nada nuevo. Todo nuevo. * Profesor de ciencia política de la Univeridad Pompeu Fabra
Ana E.Venegas para CURSAM
Estimado Joan Carles y demás compañeros, no comprendo muy bien la teoría de tu profesor, dice que estas revoluciones se están dando gracias a pequeños cambios? Me gustaría que habláramos de este tema, me refiero a porque están sucediendo estas revoluciones en cadena. Yo me siento muy confusa, creo que es bueno que los pueblos se despierten ante la tiranía y el hambre, pero me resulta raro esta cadena de despertares en los pueblos árabes y no puedo por más que tener suspicacias entorno al origen del coraje que a la limón están teniendo. Me gustaría dialogar con vosotros, ya que aprecio enormemente vuestros puntos de vista. Un saludo!!! Ana E.Venegas
Autor: VCE |
Fecha: Miércoles, Febrero 23, 2011 10:56 |
Estoy contigo, Ana. Creo que es occidente quien ha impulsado la "apertura a la democracia" de los pariases árabes, tratándoles de afectados por "epidemias" porque ya no ineteresaba mantener a los dictadores que éstos mismos colocaron en el poder. El resultado, ya se verá. Pero que todo está controlado, lo tengo clarísimo. Se permitirá un régimen aperturista y endiosado (religioso), pero siempre acorde a los intereses internacionales. Por eso no te preocupes. El hambre y las desigualdades no tienen importancia en estos conflictos. No nos equivoquemos, pues si esas situaciones se han permitido hasta el día de hoy, se seguirán permitiendo hasta que las personas (de todo el mundo), y de verdad, tomen conciencia de la realidad. Y me averguenza el cinismo con el que se critica desde los gobiernos occidentales, con qué vergüenza sehabla de libertad y derechos humanos (esos que están escritos pero que por mucho iusnaturalismo que nos enseñen en Moral, no se aplicarán NUNCA). En fín, el beneficio de unos siempre va en detrimento de otros.
Autor: JUAN CARLOS DOMINGUEZ CAMPO |
Fecha: Miércoles, Febrero 23, 2011 11:31 |
No me gusta ser pesimista, pero no creo que una revolución de este tipo se pueda controlar, en cualquier momento se pierde el control, y las consecuencias también serán impredecibles, espero que los efectos colaterales sean lo menos dañinos posibles..
Autor: Mª ELENA CUBERO ORDÓÑEZ |
Fecha: Miércoles, Febrero 23, 2011 11:48 |
Estoy contigo Virinia, todo está controlado por paises occidentales, los cuales no actuarán hasta que no tengan constancia de que ello les reportará algún beneficio. Se trata de crear conflicto para después "remediar", así nos creemos que gracias a ellos el conflicto se ha arreglado, y el caso es que ya han conseguido un concenso para obtener algún beneficio sin importar el hambre, la pobreza y las personas que fallecen en estos momentos.
Autor: ANA EUGENIA VENEGAS MORENO |
Fecha: Miércoles, Febrero 23, 2011 16:45 |
Esta teoría de que todo está calculado entra dentro de lo muy posible, pero yo a veces pienso que estos poderoso que gobiernan no son tan inteligentes como nos hacen pensar, y como decían algunos compañeros miedo me da que se lie parda, aunque también me preocupa que no se lie, con lo que la teoría de que lo estropeo para luego arreglarlo a mi forma y salvar al pueblo, es que me deja con una cara de gilipollas que no veas!! Ana E.Venegas
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