jueves, 30 de agosto de 2012

La Invención de Morel, comentario, análisis, película

Comentario: Recuerdo que era una chica jovencita, con 16 años, estudiaba en el Instituto Nuestra Señora de los Remedios en Ubrique. Todo se desenvolvía con la rutina habitual y posible en una adolescente muy socializada, sin embargo, ese año se produjo una revolución en mi vida, una nueva profesora, Toni Espacio, que he buscado sin parar, pero no aparece en ninguna entrada en la red.

    Era pequeña, mucho, en comparación conmigo, tenía una melena de esas ingobernables, llena de rizos negros y pequeños, vestía minifaldas vaqueras de colores con chaquetas de diseño y zapatos de Mary Popins con tacón bajo. Toni fumaba con estilo, bebía con estilo, vivía con un señor que no era su marido, con estilo, tenía un hijo de otro señor, con mucho estilo. Pero sobre todo Toni sabía una inmensidad de literatura clásica y sorprendentemente de contemporánea.

    Fue precisamente ella quien me acercó a la pasión por la literatura, nos leía en clase cuentos de García Márquez, con esa voz segura y un poco rasgada por el tabaco. Luego los comentábamos y ninguna de nuestras ocurrencias le parecían una barbaridad. Nos dio una lista de libros que "había que leerse" a lo largo de la vida y algunos los trabajamos en clase, me encantaría encontrar esa relación de libros, a saber en qué región está. 

    Uno de ellos fue "La Invención de Morel" de Adolfo Bioy Casares, me dejó hueca, con ese vacío que sientes la necesidad de llenar para volver a tu zona confortable. El terror de la muerte, el poder de la maldad humana, la sorpresa de la máquina, la soledad.... 

    Sin embargo ahora y gracias a AMUN, las "chicas" universitarias de Marbella, que hacen una tertulia literaria mensual, he tenido la oportunidad de volver a leerlo. 

    Ya siento ese mismo desasosiego, esa atmósfera de terror irremediable, a la que le he de sumar algo nuevo: La estupidez humana, la estupidez de Morel al pretender la inmortalidad en otros, al estilo de la absurdez que obligaba a las personas a no disfrutar de la vida por el qué dirán, la honra de la familia o "si tu abuelo regresase de su tumba". 

    Morel realiza su proyecto, una tecnología que de seguro hubiera servido para dar felicidad y evitar miserias en muchas partes del mundo, para dejar su holograma sin alma en una isla muerta, para la "gloria futura", que desde luego no va a disfrutar. Lo peor es que en su locura decide por otros, obliga asesina a sus amigos con la idea de compartir la inmortalidad, muertos, sin sentir, sin ver sin disfrutar, sin amar, sin poder ser amados. La Invención de Morel es la Locura de Morel, la sinrazón.


Artículo bueno
La invención de Morel es una novela escrita en 1940 por el argentino Adolfo Bioy Casares. Se trata probablemente de su obra más famosa, constituyendo un ejemplo clásico de la literatura fantástica en idioma español. En el prólogo de la obra, Jorge Luis Borges expresa sobre su trama que no le parece "una imprecisión o una hipérbole calificarla de perfecta"

Argumento
El fugitivo comienza un diario luego de que turistas llegan a la isla desierta en la cual él se esconde. Aunque él considera esta presencia un milagro, el tiene temor que ellos lo puedan atrapar y entregarlo a las autoridades. Se refugia en los pantanos cuando ellos ocupan el museo que se encuentra en la cima de la colina, que era el sitio en el cual él vivió hasta entonces. A través del diario descubrimos que el fugitivo es un escritor venezolano sentenciado a reclusión perpetua. Él cree que se encuentra en la isla (imaginaria) de Villings, parte del archipiélago de islas Ellice (actualmente Tuvalu), aunque no está seguro. Todo lo que sabe a ciencia cierta es que en la isla existe una extraña enfermedad cuyos síntomas son similares a los del envenenamiento por radiación.
Entre los turistas se encuentra una mujer que observa el atardecer todos los días desde el acantilado en el oeste de la isla. Él la espía y termina enamorándose de ella. Ella y otro hombre, un científico con barba llamado Morel quien la visita con frecuencia, hablan en francés entre ellos. Morel la llama a ella Faustine. El fugitivo decide tomar contacto con ella, pero ella no reacciona ante su presencia. Él supone que ella ha decidido ignorarlo, pero sus encuentros con los otros turistas son similares. Nadie en la isla toma nota de él. Él menciona que las conversaciones entre Faustine y Morel se repiten semana tras semana y tiene miedo de estar volviéndose loco.
no previewEn forma tan repentina como aparecieron los turistas desaparecen. El fugitivo regresa al museo e investiga y no encuentra evidencia de que allí hayan vivido personas durante su ausencia. Atribuye toda la experiencia a una alucinación producida por envenenamiento de la comida, pero los turistas reaparecen esa noche. Ellos surgen de la nada, sin embargo conversan como si hubieran estado allí por cierto tiempo. Los observa desde cerca pero todavía evita tener un contacto directo y nota otras cosas extrañas. En el acuario encuentra copias idénticas de los peces muertos que había encontrado el día de su llegada. Durante un día en la piscina, ve a los turistas dando saltitos para entrar en calor cuando en realidad el calor es insoportable. Lo más extraño que le sucede es cuando observa en el cielo la presencia de dos soles y dos lunas.

Personajes
Principales
             El fugitivo
Salvo el fugitivo, todos los demás personajes forman parte de una grabación; carece de nombre y funge como narrador-protagonista. Su estado de paranoia y locura queda reflejado en su diario abriendo la posibilidad de que todo se trate de una alucinación.
       Faustine
Es el personaje más ambiguo de la novela: luce como gitana, habla francés como una sudamericana, y le gusta hablar sobre Canadá. El personaje está inspirado en Louise Brooks, la estrella de cine.
              Morel
Es un científico genio que lleva intencionalmente a un grupo de esnobs hacia la muerte. El fugitivo lo detesta celosamente, pero al final termina justificando sus acciones. Su nombre es un homenaje al personaje análogo de La isla del doctor Moreau.
        
         Secundarios
             Dalmacio Ombrellieri
Un vendedor de alfombras italiano que vive en Calcuta. Es quien le cuenta al fugitivo sobre la existencia de la isla y le indica cómo llegar allí.
             Alec
Es joven de rasgos orientales y ojos verdes que hace negocios con lanas. Podría ser el amante de Faustine o de Dora, o simplemente su confidente. Como el resto de los miembros del grupo, ve a Morel como una figura mesiánica.
             Dora
Es una mujer rubia con una gran cabeza que es amiga de Alec y Faustine. El fugitivo espera que ella, y no Faustine, sea la amante de Alec. Considera que ella puede ser el objeto del amor de Morel cuando sospecha que Morel no puede estar enamorado de Faustine.
             Irene
Es una mujer alta con brazos largos y una expresión de disgusto. Ella no cree que vaya a morir por ser expuesta a la máquina. El fugitivo cree que si Morel no está enamorado ni de Dora ni de Faustine, debe estarlo de ella.
              La mujer vieja
Siempre está en compañía de Dora, probablemente sean parientes. La noche del discurso de Morel, ella está borracha. A pesar de esto, el fugitivo considera que ella puede ser el amor del que Morel habla, si es que no está enamorado de alguna otra de las mujeres.
              Haynes
              Cuando Morel va a dar su discurso él está dormido. Dora dice que está en la habitación de       Faustine y que no será posible sacarlo de ahí. Morel se vé forzado a hablar sin su presencia.
Stoever
Es uno de los que se da cuenta de que todos van a morir mientras Morel da su discurso. Cuando increpa a Morel y éste se retira de la habitación, los demás miembros del grupo no le permiten ir tras él. Luego se calma pero el fanatismo del grupo hacia Morel prevalece sobre su instinto de supervivencia.

Principales temas
Inmortalidad
Dentro de los límites del relato, la invención de Morel es la invención de la inmortalidad espiritual. Tanto Morel como el fugitivo la prefieren antes que a la inmortalidad física, porque consideran que es la única verdadera: Consideran que la razón por la cual no se ha llegado a alcanzar la inmortalidad es el hecho de que se ha trabajado solamente en conseguir la inmortalidad centrándose en la idea primitiva de esta (la física), dejando de lado la que realmente importa: la inmortalidad de la consciencia.
Amor y soledad
Para el fugitivo la soledad representa a la muerte, mientras que el amor representa la vida. Lo deja claro cuando dice "Ya no estoy muerto, estoy enamorado". Es posible que los sentimientos de Morel sean parecidos. La muerte puede representar la soledad para él porque perderá contacto con la gente que ama al ejecutar su tiránico plan.
Control
El fugitivo se esfuerza inútilmente para volver a tomar control de su vida luego de su injusto apresamiento. Cuando encuentra un lugar que puede controlar (la isla) pone en peligro su vida para llegar a ella. Pero desafortunadamente la isla es propiedad de Morel en todo sentido, y el fugitivo se esfuerza en vano. Su amor por Faustine renueva su esperanza pero cuando se da cuenta de que esa relación es imposible se da por vencido y se ilusiona con que algún inventor en el futuro le otorgue lo que no puede obtener. Por el contrario, Morel es una figura todopoderosa con total control de su entorno: cuando no puede hacerse con el amor de su amada, inventa una máquina que la pondrá bajo su control forzándola a pasar la eternidad junto a él.


Película sub. Español
La invención de Morel (Italiano: L'invenzione di Morel) es una película de 1974 de ciencia ficción dirigida por Emidio Greco y protagonizada por Anna Karina.1 Está basada en la novela La Invención de Morel por Adolfo Bioy Casares.
Elenco Anna Karina Giulio Brogi - The Castaway John Steiner - Morel Anna-Maria Gherardi Ezio Marano Margaret Le Van Claudio Trionfi Laura De Marchi Valeria Sabel










2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Si muere por que al final decide hacer parte de ese mundo de apariencias. Decide ser inmortal a costa de su propia vida.

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